Sostenibilidad Agosto 2025 · 8 min de lectura

Economía circular: el rol del generador

El Perú ya tiene una hoja de ruta nacional hacia la economía circular, con metas concretas al 2030. Pero esa transición no la hace el Estado solo: empieza en cada planta, con decisiones que toma todos los días la empresa que genera el residuo.

De la planta al mercado: el ciclo que convierte un residuo en un recurso.

"Economía circular" suena, muchas veces, a discurso de sostenibilidad corporativa más que a decisión operativa. Pero en el Perú ya es política pública con metas y plazos definidos — y el actor más determinante para que esas metas se cumplan no es el Ministerio del Ambiente: es cada empresa que genera un residuo y decide qué hacer con él.

El marco vigente

El Perú introdujo el concepto de economía circular en su ordenamiento jurídico en 2016, como principio dentro de la Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos (D.L. N° 1278). En febrero de 2025, mediante el D.S. N° 003-2025-MINAM, se aprobó la Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular al 2030 (HRNEC), liderada por el MINAM con la participación de nueve ministerios.

De la economía lineal a la economía circular

El modelo lineal es simple: extraer, producir, usar, desechar. El modelo circular invierte la lógica del final del ciclo: lo que antes era basura se convierte en insumo de otro proceso. La propia Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos plasma esa lógica en una jerarquía de gestión que toda empresa generadora debería tener internalizada, en este orden de prioridad:

  1. Minimización en la fuente — generar menos residuo desde el diseño del proceso
  2. Reutilización — volver a usar el material sin transformarlo
  3. Reciclaje y valorización material — transformar el residuo en materia prima para otro proceso
  4. Valorización energética — aprovechar el poder calorífico cuando no es posible reciclar
  5. Disposición final — el último recurso, no el primero

¿Qué le toca hacer exactamente al generador?

Etapa Decisión del generador Resultado circular
Segregación en la fuente Separar el residuo por tipo desde el punto donde se genera, no mezclarlo todo Un residuo bien segregado vale más y es más fácil de valorizar
Selección de operador Elegir una EO-RS con capacidad real de valorización, no solo de disposición final El residuo se reincorpora a un proceso productivo en lugar de ir a un relleno
Comercialización Vender o entregar materiales recuperables (chatarra, cartón, plásticos, NFU reencauchados) a través de canales formales El residuo se convierte en ingreso o en ahorro, no solo en costo
Reporte y trazabilidad Mantener manifiestos y reportes que documenten el destino real del residuo Información que alimenta las metas nacionales de circularidad

El rol del generador, en cifras

Metas de la Hoja de Ruta Nacional de Economía Circular al 2030

Según las estimaciones oficiales del MINAM, la implementación de la HRNEC podría incrementar el PBI en 2% (cerca de S/ 14 000 millones), generar más de 306 mil empleos en empresas sostenibles y reducir en 75.3 millones de toneladas el consumo de materiales hacia el 2030. Ninguna de esas tres metas se logra sin que miles de empresas generadoras cambien, en la práctica, qué hacen con sus residuos.

"Empezamos a ver la segregación en planta no como un gasto adicional, sino como la diferencia entre pagar por disponer un residuo o cobrar por venderlo. El cambio de mentalidad fue más importante que cualquier inversión en infraestructura." — Gerente de Operaciones, empresa agroindustrial, La Libertad

Comercialización: donde la circularidad se vuelve negocio

El punto donde la economía circular deja de ser un concepto y se convierte en una línea más del balance es la comercialización de los materiales recuperados. Un residuo correctamente segregado y valorizado —chatarra metálica, cartón, plástico industrial, neumáticos reencauchables— no termina en un relleno: se entrega o se vende a quien lo necesita como insumo, cerrando el ciclo.

Esto requiere trabajar con un operador que no solo "se lleve" el residuo, sino que tenga la capacidad —y el registro EO-RS habilitado— para procesarlo, certificarlo y canalizarlo hacia su reaprovechamiento. La diferencia entre un generador que solo dispone y uno que valoriza, casi siempre, está en la calidad de ese operador.

Cómo empezar a participar activamente

  • ☑ Haz un diagnóstico de qué residuos genera tu operación y en qué volumen
  • ☑ Implementa segregación en la fuente, aunque sea de forma progresiva
  • ☑ Pide a tu operador evidencia de valorización, no solo de retiro
  • ☑ Evalúa si algún residuo actual puede comercializarse en lugar de disponerse
  • ☑ Documenta tus resultados — sirven tanto para tu reporte de sostenibilidad como para tus auditorías de clientes

Convierte tus residuos en un activo, no solo en un costo

Te ayudamos a identificar qué residuos de tu operación tienen potencial de valorización y comercialización, y a implementarlo con el respaldo de nuestro registro EO-RS.

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